Título

© 2025 LOS VIAJES DE OSCAR

EL MUNDO NO ES UN PAÑUELO

Blog de Viajes con experiencias por 5 continentes, fotografía y video

ULTIMAS PUBLICACIONES

11 septiembre 2024

THAILAND 2024 july

Wat Arun, Bangkok
Superé una cierta “pereza” inicial por este destino tan turístico y he visitado por libre y primera vez Tailandia, un extenso país que, en el global, ha resultado tener buenos alicientes viajeros. 

No descubro nada... aunque quizás no pueda decir eso de “nunca es tarde”: creo que, en el pasado, la experiencia hubiese sido algo diferente. Durante muchos años fui relegando este país asiático por razones que para mí lo hacían entonces menos interesante que otros destinos en esta parte del mundo.

He regresado al Sudeste asiático, zona que ya conocía bien pues, salvo Laos, ya había visitado todos los vecinos de Tailandia (Myanmar, Camboya, Singapur, Vietnam, Indonesia y Malasia 2 veces), lo cual inevitablemente me ha restado cierta capacidad de sorpresa

Es espectacular… aunque con algunos “peros”. Mi evolución viajera me condiciona al valorarlo. En esta publicación trataré de ser objetivo pese a que nos llovió mucho (en Bangkok y en el Norte) y a que ya había visitado muchos países del sudeste asiático.

En Tailandia he estado solo 13 días, en línea con mi filosofía de priorizar el hacer viajes "cortos" e intensos, vs. pasar largas temporadas fuera de casa, aunque quizás esto pueda cambiar con el paso del tiempo.

Mae Klong Market
Único país del sudeste asiático que nunca fue colonizado por un país europeo, me ha resultado muy fotogénico, hospitalario y con atractivos suficientes. Me ha gustado, tiene un punto "canallita" y ha sido un viaje “disfrutón”. Y fácil, a pesar del ritmo.

Big Buddah, Chiang Rai
De nuevo con mi hija Leire, gran viajera y aventurera, quien me ha acompañado en muchos de mis viajes desde los 3 años.

Mentiría si dijese que he visto en Tailandia una saturación turística similar a la de, por ejemplo, ciertas islas griegas, Croacia o algunas ciudades europeas: decidí visitar Tailandia en su "temporada baja"... y debo decir que "menos mal", aunque por ser un país de moda y ya muy consolidado, hay turismo internacional todo el año.

Como en otros destinos, el aumento constante y progresivo del turismo en Tailandia, que no es ajena a los efectos del turismo global y la masificación, se viene apoyando en un potente marketing en redes sociales y blogs que lo pone en valor de manera exponencial, existiendo también un “boca a boca” muy efectivo, sobre todo entre “millenials”, que sigue aumentando el flujo de llegadas. 

Hay muchísimas webs de agencias y blogs de viajes sobre Tailandia donde leerás que todo es bueno, todo es recomendable, hay muchísimas actividades e itinerarios posibles, muchos tours y excursiones (en general, los mismos) desde cientos de agencias de turismo… es algo exagerado y sin duda discutible: a veces, es una verdadera “churrera”.  Y, si no contratas intermediarios, todo te resultará aún más económico. De las lamentables granjas o santuarios de elefantes en Tailandia hablaré luego.
Mae Sai, Golden Triangle

Aunque algunos son verdaderos oasis de paz y serenidad en medio del bullicio, tuve cierto "empacho" de templos budistas, aunque también de mercados callejeros nocturnos y de ofertas de masajes. 

From Koh Samui to Koh Tao
Una cierta sobredosis cultural es un efecto inevitable cuando visitas Tailandia por primera vez. Honnestamente creo que 13 días fueron suficientes, pensándolo bien, a pesar de haberme dejado mucho por ver en esta ocasión. Aunque hay una Tailandia más alternativa e interesante que la de las rutas clásicas, no tendría sentido ir por primera vez y evitar lo más conocido y aclamado.

Con Egipto, otro país que me da "pereza", creo que cuando vaya algún día, me pasará lo mismo, de forma consciente.

Wat Arun, Bangkok
Lo cierto es que, cuando visitaba templos, tantos templos, me crujía un poco el estar disparando fotos, rodeado de tailandeses meditando y orando.

Por otro lado, pocos hablan inglés (en hostelería, y lo justo): no es nada fácil interactuar con locales. En común con otros destinos del sudeste asiático, la gente es en general bastante individualista. Y a quienes no están relacionados con actividades turísticas, se les intuía que aguantan el turismo con indisimulada resignación.

Ayuttaya
Creo que en algunas playas impresionantes en Koh Phangan o haciendo snorkel con tortugas gigantes en Koh Tao, conseguí activar, un cambio de percepción global sobre Tailandia, que he fraguado con serenidad y visión crítica, tardando más de un mes en ordenar mis apuntes e ideas y ponerme a escribir en este Blog, para evitar dar una opinión "en caliente". 

He viajado a Tailandia a propósito en la “temporada baja” tailandesa (agosto es teórica época de más lluvia) y aunque he visto mucha gente por todos los sitios, se evidencia una infraestructura turística preparada para acoger aún a mucha más...

Blue Temple, Chiang Rai
...no quiero ni pensar en cómo estará Tailandia en su “temporada alta” (noviembre a mayo), con todavía mayor presión y congestión en los destinos más populares, como las islas del Mar de Andamán, donde algunas playas siguen siendo temporalmente cerradas por el Gobierno tailandés ante una irracional avalancha de turistas, destacando Maya Bay (en Phi Phi Ley), la famosa "playa cinematográfica" de Di Caprio, clausurada durante 3 años en 2018 cuando recibía 5.000 turistas por dia y que actualmente se sigue cerrando de vez en cuando 2-3 meses o abre con restricciones de accesos y baño prohibido, para preservar el ecosistema. Tremendo.

La mayor parte del turismo que llega a Tailandia es asiático. Lógico. Si en 2001 llegaron 10 mill., más de 27 mill. de turistas lo hicieron en 2023, aunque muy por debajo de los 40 mill. de 2.019, que fue un año record. Sí, Tailandia es uno de los destinos más populares y visitados del planeta y del que -por cierto- más información turística me he encontrado en internet. Brutal. 

Wat Yai Chai Mongkon, Ayutthaya
Quizás sea porque se trata de un destino viajero barato y de “lujos asequibles” que, además de multitudinario, es muy seguro y claramente “iniciático” en especial para muchos turistas europeos y norteamericanos de menos de 35 años con curiosidad de visitar Asia. 

Por ello se genera muchísima información en redes sociales, y guías mareantes, algo en cierto modo acorde a un destino abierto a múltiples planes e itinerarios adaptables a todos los gustos y presupuestos, desde honey-mooners y amantes del lujo hasta mochileros y turismo juvenil, muchos de ellos con ganas de fiesta, pero que se topan con una cultura budista que emana serenidad, amante de la paz y que desea la armonía. 

Esto marca carácter en una Tailandia que, tras el duro bache de la pandemia, sigue fiando su progreso económico al turismo internacional (esperan recibir 50 mill. de turistas en 2028), sobre todo chino. 

Por precios low-cost se ofrecen servicios de calidad que de verdad sorprenden.

Chaloklum Beach, Koh Phangan
Sigo conociendo mundo y, en esta ocasión, me he dejado llevar por la hospitalidad tailandesa y por lugares mágicos como Ayutthaya, algunos templos de Bangkok y Chiang Rai, y unas playas apoteósicas y casi vírgenes en Koh Phangan… Respecto a la afamada gastronomía tailandesa diré no me ha parecido para tanto (como se dice). Muy barata, sí.

Conozco viajeros que sienten por el sudeste asiático la misma veneración y "enganche" que tengo yo hacia Oriente Medio y África. Mundos diferentes, es cuestión de objetivos y preferencias viajeras: condicionan las realidades y el perfil de los turistas y las alternativas de ocio con las que te encuentras, tan diferentes. 

Wat Maha That, Ayutthaya
Mi filosofía viajera pasa por diversificar sin renunciar a ningún destino del mundo del que pueda aprender o me aporte algo. Y hay partes del sudeste asiático que me proporcionan paz y espitualidad, también excelentes playas, a pesar de un imparable turismo masivo que puede llegar a desenfocar o empañar la experiencia viajera en esta zona del planeta, como ya lo viene haciendo en otras no tan lejanas.

Todas las fotos y videos de este viaje han sido obtenidos con un iPhone 15 Pro Max.

Esta publicación la dividiré en varios apartados:

1. INTRODUCCION
2. EL TURISMO
3. MI ITINERARIO (13D, 12N)
  • BANGKOK Y ALREDEDORES (3N + 1N)
  • EL NORTE: CHIANG RAI (2N) Y CHIANG MAI (2N)
  • ISLAS DEL GOLFO: KOH TAO (2N) Y KOH PHANGAN (2N)
4. EL BUDISMO 
5. EL TURISMO SEXUAL 
6. LA MARIHUANA 

Y dejo dos videos en 4K de este viaje:



Zen Beach, Koh Phangan

Vamos al lío...

1. INTRODUCCIÓN

Con 72 mill. habitantes, Tailandia tiene, y es algo común en todo Asia, fuertes contrastes entre riqueza y pobreza.  Es un país de sonrisas (como todo el sudeste asiático), espiritualidad, tolerancia, vestigios milenarios y playas paradisiacas

Bangkok (casi 12 mill. hab.), capital y puerta de entrada, no es una ciudad especialmente bonita y tampoco tiene la personalidad que esperaba, pero engancha porque es una metrópoli futurista y dinámica a la vez que tradicional, caótica y energética. Supongo que por ello se erige como una de las ciudades más visitadas del mundo. Algunos de sus templos son soberbios. Muy espectaculares.

Las mejores webs que encontré sobre Tailandia son las de Viajes Chavetas y Mundo Nómada, a quienes felicito por su extraordinaria recopilación de información y en quienes me he inspirado. Pero en esta publicación yo solo hablaré de mi experiencia: me he dejado muchísimo por ver y hay demasiadas opciones disponibles para hablar de todas ellas, menos, sin haberlas vivido.

Wat Phra Kaew, Bangkok
La mejor época para viajar a Tailandia en general es de Noviembre a Mayo, su “teórica” época (más) seca. Aunque para el tema “playa”, si tienes intención de ir a las islas del Sur, te tocará decidir cuál de las dos costas eliges: de Noviembre a Mayo es época seca en la zona Sudoeste (Mar de Andamán): Krabi, islas Phi Phi, Pukhet, Koh Lipe, etc. Y en la otra costa (Golfo de Tailandia), la época seca es de Mayo a Octubre: Koh Samui, Koh Tao y Koh Phangan.

Wat Pho, Bangkok
Yo estuve del 26/julio al 8/agosto. Todos los días, mucha humedad y siempre entre 24 y 32 grados. Mucha lluvia en Bangkok y el Norte. En las islas del Sur no llovió, pero hubo bastantes días nublados. En Tailandia el tiempo es muy imprevisible, una cosa es la teoría y otra la realidad.

El cambio climático intensifica los ciclones tropicales: justo un mes después de haber estado en Chiang Rai, han sucedido una serie de lluvias torrenciales que han dejado toda aquella zona devastada, con grandes inundaciones, cierre del aeropuerto y más de 10 muertos: se ha tratado del supertifón Yagi, que ha dejado más de 200 muertes y millones de afectados en China, Tailandia, Filipinas y, sobre todo, Vietnam.

Tanto por ver y hacer y con decenas de diferentes itinerarios y posibles planes, además de los destinos “clásicos”, hay otros lugares espectaculares y tranquilos que están bastante aislados o quedan a desmano y por ello solo son aptos para viajes más largos. Otros, en mi opinión, quizás sean a evitar como algunas islas masificadas como Phuket o el mayor centro de turismo sexual de Tailandia y de todo Asia: Pattaya. 

Al final de esta publicación hablaré de la prostitución en Tailandia.

Wat Arun, Bangkok
Presumen de tener una de las cocinas más ricas de Asia: una mezcla de sabores picantes, dulces, amargos y salados, con ingredientes frescos y sabores intensos. Pero la base es el arroz, los fideos y los curries, con centenares de especialidades, más o menos sofisticadas. Hay cursos de cocina por todo el país, pero especialmente en Chiang Mai, donde hay decenas de escuelas.

Los masajes son un placer que nadie debe perderse en Tailandia.
Todos los lugares están repletos de centros de masaje, con precios muy económicos, incluso en sitios de más nivel, si los comparamos con Europa.
 
Masajes "Thai" (duros pero efectivos), masajes relajantes, masajes con aceite o esencias y masajes de pies. En Tailandia llevan ya tiempo apostando fuerte por conseguir que sus tradicionales masajes terapéuticos recuperen el puesto de honor que les corresponde, deshaciendo el tópico que en Occidente quedó acuñado al asociarlos muchos viajeros con ese “otro tipo de masajes” que se pusieron de moda tras el paso de las tropas norteamericanas durante la guerra de Vietnam. 

Probé el auténtico masaje thai, el tradicional, que hunde sus raíces en la medicina ayurvédica hindú en busca de la salud integral del cuerpo y el espíritu. Duro (usan codos, rodillas y nudillos) pero me encantó…

Chaloklum Beach, Koh Phangan

White Temple, Chiang Rai

Google Maps, imprescindible, ha ido perfecto y, para llamadas y datos, contraté -como vengo haciendo ya desde hace tiempo- una e-SIM con la compañía AIRALO: solo 20 usd por 15 días, con datos ilimitados en 5G por todo el país y llamadas locales ilimitadas. Todavía no entiendo cómo hay gente que paga 47 eur por "exactamente lo mismo"… con la muy cara, y tan publicitada en Blogs y webs de viajes, HOLAFLY.

Una e-SIM es una tarjeta SIM virtual que los teléfonos móviles más recientes permiten instalar de manera sencilla y cómoda tras configurar el plan de datos deseado... en el país a visitar.

White Temple, Chiang Rai


Mae Sai, Golden Triangle, Chiang Rai
Koh Phangan
Wat Phra That Doi Suthet, Chiang Mai
Respecto al dinero, tras comprobar los tipos de cambio que se ofrecían en España para el Bath (THB, moneda tailandesa) y compararlos con los que se ofrecían en casas de cambio en Bangkok (sobre todo SuperRich, la mejor), decidí llevar ya desde España 20,000 THB en billetes (a un cambio de 37,9 THB por euro, a través de mi banco) para evitar colas en el aeropuerto al llegar. El cambio allí estaba a 39 THB/eur. Muy poca diferencia. Sorprendente. 

Después fui cambiando lo que iba necesitando, aunque en ningún sitio el tipo de cambio igualó los ofrecidos en Bangkok.

Flowers Market, Bangkok
Pero pagué todo lo que pude con mi tarjeta Visa, beneficiándome –gracias a asociarla el Pack Viajes BBVA por 8 eur- de unas bonificaciones de unos 60 eur, un ahorro muy importante.

En cuanto al Seguro de Viaje, siempre imprescindible, como siempre utilicé el Seguro de Asistencia incluido dentro de mi tarjeta Visa Infinite, cuyas ventajas puedes ver aquí. No viajes nunca sin un Seguro.

En cuanto a medios de transporte, con los taxis, ojo, o taxímetro o nada: si no te lo quieren poner, te bajas y buscas otro aunque tengas que andar hacia otras calles… Yo de hecho no cogí nunca un taxi convencional: siempre usé Grab. 

Tuk tuk, Bangkok
Grab es una app para el móvil que funciona como Uber: descargas la app, introduces tu destino y eliges la opción que más te convenga. La gran diferencia con los taxis convencionales es que aquí sabrás lo que vas a pagar antes de subirte al taxi, lo que te evita tarifas sorpresa. Tendrás que registrar tu tarjeta de crédito para empezar a usarla, aunque después podrás pagar en efectivo también. 

BTS, Bangkok
Usé muchísimo Grab, sobre todo en Bangkok. Muy barato y eficiente, imprescindible en Tailandia. No ví ningún taxista que hablase inglés, por lo que Grab es una solución inmejorable.

Debes tener en cuenta que los tuk-tuks no son ni mucho menos la opción más barata. En realidad, ir en tuk tuk es probable que sea más caro que hacerlo en taxi, sobre todo en Bangkok, ya que en la mayoría de los casos se aprovechan de los turistas. Cogimos algunos solo por vivir la experiencia. 

En otros lugares de Tailandia encontrarás los Songtaew: los clásicos pick ups con dos bancos en su parte trasera que juegan el papel de autobús público, sin horarios ni paradas fijas.

El Bangkok Skytrain (conocido como BTS) y el Bangkok Subway (MRT) son dos formas muy útiles de viajar, aunque son redes independientes: debes comprar tickets separados si cambias entre los dos sistemas. Hay 3 redes más pero apenas son usadas por los turistas. 

La verdad es que son MUY baratos y creo que no merece la pena comprar una tarjeta prepago BTS o un pase diario. No hay colas en las taquillas. Y en el MRT, puedes usar tu tarjeta de crédito o débito contact-less para atravesar las barreras, sin necesidad de comprar el ticket.

En las islas de Koh Tao y Koh Phangan contraté lanchas privadas (un lujo asequible) y, en esta última, una moto de 125cc.


ALGUNAS CURIOSIDADES SOBRE TAILANDIA

Floating Market
- En Tailandia, a la gente local se le llama por su “apodo”, dejando el nombre y apellido solo para temas formales, formularios, documentos,…

- Muchos no saben que hace más de cien años, casi todo el norte de Tailandia estaba cubierto de frondosos bosques. Hoy queda aproximadamente una cuarta parte. Solo Singapur ha perdido más árboles. Por esta razón, la tala está completamente prohibida en Tailandia.

The King, anywhere in Thailand
- La Familia Real en Tailandia es muy querida y admirada, y cualquier acto irrespetuoso contra ella puede ser castigado con pena de prisión de hasta 15 años. Verás fotos del Rey y su familia por todos lados.

Bangkok
- Tailandia cuenta con aprox. 1.430 islas, muchas de ellas famosas por aparecer en películas de Hollywood. 

- A los extranjeros se les llama “farang” y puedes oír esta palabra a todas horas.

- Los tailandeses son muy pudorosos y valoran el respeto. No se considera apropiado expresar afecto en público. No debes tocar las cabezas de la gente, incluso de los niños, es un gesto reprobable en Asia dado que es la parte sagrada del cuerpo, mientras que los pies lo más sucio y despreciable. 
Al visitar los templos, las mujeres no deben usar blusas sin mangas o vestidos y faldas por encima de la rodilla. Los hombres deben llevar pantalones largos o cortos por debajo de la rodilla. 
Flowers Market, Bangkok

Y si entras en una casa tailandesa, deberás quitarte los zapatos y dejarlos en la puerta.

Big Buddah, Chiang Rai
- No verás a ninguna mujer tailandesa en la playa dándose un baño de sol, estéticamente les gusta la piel blanca: es un símbolo de belleza y evitan exponerse al sol. Pasean con sombrilla a pleno sol o luciendo grandes sombreros.

- Es el segundo mayor exportador de arroz del mundo, solo superado por la India, y muy por delante de Vietnam, China o Estados Unidos.

- Destino TOP para viajeros LGTBI+: Tailandia es uno de los mejores destinos LGTBI+ del mundo, un país con muy buena tolerancia sexual. Los tailandeses creen en un tercer sexo y las personas transexuales se llaman ladyboys o krathoeys y son aceptados por la sociedad, aunque por desgracia existe mucha prostitución relacionada.

El Rey de Tailandia firmó en septiembre 2024 una ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo: se usará ahora un lenguaje neutral de género en lugar de términos como "maridos" y "esposas", y los derechos de adopción y herencia se han extendido a las parejas del mismo sexo.

Así, Tailandia es ahora el tercer país de Asia donde las parejas del mismo sexo pueden casarse legalmente, después de Taiwán y Nepal. El país es también el primero del sudeste asiático en hacer este cambio histórico. ¡Felicidades, Tailandia!


2. EL TURISMO EN TAILANDIA

En 2023, el sector Turismo representó en Tailandia un 17% de su PIB (p.e. en España un 12%). En 2024 se estima será de un 20% (13% en España), superando las cifras pre-pandemia. De todas formas, en ambos casos, lejos de otros países que viven del turismo en mayor medida, como el 25% en Cabo Verde, Malta o Croacia, otro caso de destino masificado.

Pero la pregunta que me hago es obligada: por qué Tailandia es uno de los destinos turísticos más populares del mundo?. 

Me apetece analizarlo a fondo y empezaré con la teoría… y en positivo:

 1. Diversidad de atractivos turísticos:
- Playas de arenas blancas, aguas cristalinas e islas paradisiacas.
- Cultura y Patrimonio: Los templos budistas, como el Wat Pho y el Wat Arun en Bangkok, junto con el Palacio Real, son de gran interés. Además, la ciudad antigua de Ayutthaya y una cultura local fascinante enriquecen la experiencia.
- Gastronomía: La cocina tailandesa es reconocida mundialmente, con platos que ofrecen una mezcla única de sabores, como el pad thai, el som tam, el tom yum o mi favorito el khao soi.
- Naturaleza, con selvas, montañas y parques nacionales, ideales para el ecoturismo y la aventura.
- Mercados callejeros y una animada vida nocturna.

2. Hospitalidad (la gente local es en general amable y acogedora, aunque no más que en otros países del sudeste asiático) y precios asequibles (es un destino relativamente económico en comparación con otros, con muy buena relación calidad-precio en alojamiento y comida). 

3. También la “seguridad”
(aunque apenas ves policía, mucha irá sin uniforme, y hay muchas cámaras por las calles) que tranquiliza a los turistas más hipocondriacos con este asunto, además de una estabilidad política alejada de disturbios y protestas sociales.

4. Accesibilidad (varios aeropuertos internacionales facilitan el acceso desde muchas partes del mundo) e Infraestructuras para turistas (hoteles, transporte y tours organizados) muy desarrolladas y adaptadas a diferentes tipos de viajeros, desde mochileros hasta turistas de lujo.

5. La política de Visados es muy flexible, lo que facilita la entrada de muchos turistas de muchos países.

6. Los orígenes principales de los turistas internacionales son China (millones de chinos visitan el país cada año), otros países asiáticos (Japón, Corea del Sur e India), Europa (Reino Unido, Alemania y Francia tienen una fuerte presencia), Estados Unidos y Australia.

Pero veamos cómo ha fluctuado el turismo en Tailandia desde la pandemia del Covid-19 y la recuperación económica global. 

- 2019: Antes de la pandemia, se alcanzó un récord con 40 mill. de turistas internacionales.
- 2020: Debido a la pandemia y las restricciones de viaje globales, el número de turistas cayó drásticamente a 7 mill.
- 2021: Las cifras fueron aún más bajas, con alrededor de 0,5 mill., debido a las restricciones y cierres fronterizos.
- 2022: con la reapertura gradual del país, la cifra aumentó a 11mill.
- 2023: Tailandia recibió 27 mill.
- 2024: Las previsiones indican que podría recibir entre 30 y 35 mill., acercándose a los niveles pre-pandemia.
- 2025 y siguientes,  con previsiones de superar los 40 mill, aunque pienso que quizás tendencias como el turismo sostenible y los viajes de bajo impacto podrían influir en el número futuro de visitantes.

Desde un punto de vista viajero, si bien Tailandia es ampliamente apreciado y reconocido como destino turístico de primer nivel, la percepción de que su escaparate de propuestas viajeras podría estar algo "sobrevalorada" (yo la tengo) siempre depende mucho de las expectativas individuales y de las experiencias que cada viajero busque pero sobre todo de las que tenga ya a sus espaldas. 

En este contexto, algunos puntos negativos en mi opinión:

1. Masificación: muchas de las playas e islas más famosas, como Phi Phi o Phuket, están abarrotadas, especialmente durante la temporada alta. Esto resta encanto a la experiencia de quienes buscan tranquilidad o paisajes vírgenes. Algo parecido puede pasar en las ilsas del Golfo de Tailandia.

2. Efecto del Turismo en la cultura local: en algunos lugares, la autenticidad cultural se ve comprometida debido a la influencia del turismo masivo. En áreas muy turísticas, algunas tradiciones y prácticas se adaptan más para atraer a los visitantes que para mantener su autenticidad.

3. Comercialización de las experiencias
: en sitios populares, muchas experiencias turísticas están diseñadas para atraer a los turistas en lugar de ofrecer una verdadera inmersión cultural. Esto lleva a una percepción de que ciertas atracciones son más comerciales que auténticas.

4. Competencia de otros destinos en el sudeste asiático, como Vietnam, Malasia, Camboya o Filipinas, ganan popularidad y ofrecen experiencias similares (cultura, naturaleza, playas) con muchas menos aglomeraciones y a precios similares.... aunque inevitablemente también con mucho de "lo malo" de Tailandia. Pensemos en el "horror" de Bali actualmente...
Kao Soi

En mi caso, he percibido Tailandia como un destino algo sobrevalorado porque prefiero experiencias menos comerciales o más exclusivas y auténticas

Pero soy consciente de que, para una amplia mayoría, Tailandia es un destino atractivo y accesible con una diversidad de oferta que lo mantiene entre los favoritos a nivel mundial. 

Quizás la clave, para evitar sentirse a veces algo decepcionado, radique en investigar antes y planificar el viaje de acuerdo a preferencias personales, pero buscando lugares menos turísticos y diversificando tus actividades "más allá de lo típico". Yo lo he hecho así, aunque eso ha costado más dinero; las excursiones y lanchas privadas se pagan.

Considero que, como en muchos otros grandes destinos turísticos mundiales, el turismo masivo en Tailandia genera no pocos impactos negativos

1. Impacto medioambiental, con un deterioro de los ecosistemas naturales, especialmente en áreas costeras y marinas. Las playas y los arrecifes de coral en han sufrido daños significativos debido a la sobreexplotación.

2. Contaminación: generación de basura y desechos, no gestionados adecuadamente. 

3. Erosión costera por la construcción de infraestructuras turísticas.

4. Comercialización de la cultura para atraer a los turistas, lo que lleva a una pérdida de autenticidad cultural.

5. Explotación Sexual y Turismo Sexual 

6. Masificación en los destinos más populares, lo que afecta a la experiencia viajera y degrada el entorno natural, generando  además tensiones con las comunidades locales (comportamiento inapropiado de algunos visitantes que no respetan normas y costumbres).

Capítulo aparte merece el tema de los elefantes de Tailandia, una atracción turística de alta demanda que los separa de su manada y los somete a crueles entrenamientos
.  Cada vez más elefantes asiáticos son criados en cautiverio y sometidos a entrenamientos severos y actividades que les provoca sufrimiento. 

Es necesario tomar conciencia de lo que significa para un elefante de Tailandia vivir lejos de su manada, encadenado y sometido a rutinas que no le son naturales. 






Pienso que entrenar a elefantes para que realicen trucos y actividades turísticas es antinatural y dañino.

Siempre que sea posible, recomiendo ver animales silvestres en su hábitat, donde sean libres de deambular y actuar de forma natural. 

Si no, intenta elegir alguna visita a santuarios de elefantes que tengan un entorno sostenible donde prioricen las necesidades y el bienestar de los animales, dándoles libertad y buenas condiciones de vida. 

La verdad es que yo ni me molesté en buscarlos…









3. MI ITINERARIO POR TAILANDIA

Koh Ma, Koh Phangam
Wat Phra That Doi Suthet, Chiang Mai
Visité Tailandia en época de monzones y solo disponía de 13 días para conocerlo, decidí personalizar una ruta clásica con pocas excepciones, en la que poder disfrutar de cada parada… abarcando lo más básico e imprescindible, consciente de que en Tailandia hay lugares más interesantes que algunos de los que visité.

Koh Nang Yuan, Koh Tao
Mi itinerario, desde Bilbao, fue muy apretado: en total 6 vuelos internacionales con Iberia y Qatar Airways (con escalas muy cortas, casi de infarto, en Madrid y Doha) más 3 vuelos internos para no perder demasiado tiempo en trenes y autobuses, aunque fuesen nocturnos.

Volé con AirAsia de Bangkok a Chiang Rai, pasando antes por Ayutthaya y los mercados flotante y sobre la vía del tren, descubriendo después los paisajes montañosos de la región de Chiang Mai, para terminar –volando con Bangkok Air- en las islas de Koh Tao y (la espectacular) Koh Phangan en el Golfo de Tailandia, más alejadas de los monzones que por estas fechas en teoría afectan más a las (más masificadas) islas en el Mar de Andamán (Phuket, Krabi, Phi-Phi,...).


DÍAS 1- 3

BANGKOK

Aterricé a las 6am. Calor intenso. Allí hay +5h sobre España, por lo que el jet-lag y el cansancio son muy palpables las primeras horas… y días. Amanecía a las 6h y anochecía a las 19h.

Fue un acierto elegir el Eastin Grand Hotel Sathorn por su precio, ubicación, tranquilidad, servicios y una conexión directa con el BTS en su tercera planta. Inmejorable y muy recomendable.

A orillas del río Chao Phraya, la gigantesca Bangkok lleva solo 250 años como capital de Tailandia y concentra una mezcla enorme de barrios y culturas, rascacielos y puestos callejeros con comida, mercados y tiendas de lujo, complejos comerciales, grandes avenidas e infinidad de laberínticas callejuelas; el Skytrain, taxis, mototaxis, tuk-tuks… y mucho ambiente. No está preparada para pasear entre zonas algo alejadas: una humedad elevadísima (85%), mucho tráfico, semáforos,…

Construida sobre un gran pantano, está lleno de canales. Bangkok era conocida como la “Venecia del Este” debido a la cantidad de edificios que se construyeron sobre pilotes sobre el río. Poco a poco, la mayoría de los canales se llenaron y se convirtieron en las calles que se ven hoy.
El Chao Phraya es el principal río que atraviesa Bangkok, uno de los más grandes de Tailandia con 370 km de largo

Dentro de Bangkok los taxi-boat son el medio perfecto para moverse por algunas partes de la ciudad y disfrutar de las vistas en ambas orillas. También el Skytrain es también una forma rápida de moverse por Bangkok aunque no abarca ciertas zonas de la ciudad, como las limítrofes al río o al otro lado del mismo. 

Y sí, los taxis en Bangkok son baratos (recuerda: siempre con taxímetro o, mejor, usar Grab), pero sin el encanto que tiene trasladarse por el Chao Praya. 

Además, con los atascos que hay en la ciudad, moverse por el río puede ser una forma mucho más rápida para llegar a ciertos puntos: existe un sistema eficaz, barato y totalmente local, el  Chao Phraya Express, que tiene varias líneas que se diferencian por un sistema de banderas de distintos colores. 

De cualquier forma, GRAB (tipo Uber) es mucha mejor opción que el taxi convencional.

Con sus imponentes rascacielos, su incesante bullicio y sus ajetreadas autopistas elevadas, Bangkok confirma su imagen de ciudad asiática del S. XXI, aunque conservando, tras esa moderna fachada, multitud de rincones que traslucen la vieja forma ritual de entender la vida: sus agitadas calles esconden miles de pequeños templos que funcionan como refrescantes remansos de paz y tradición. Y es que más del 95% de la población practica la meditación budista en sus vidas.

El aumento de población impulsó la construcción de caóticas carreteras, el característico laberinto de autopistas aéreas, las elevadas líneas de ferrocarril del Skytrain que circula a 12m de altura, y una red de Metro que tuvo que ser excavada a 23m de profundidad.

Edificios históricos y templos budistas conviven en la capital de Tailandia con los “roof top”. Una ciudad para sentir la tradición de día y vivir la vanguardia de noche. Bangkok se ha convertido en una capital de moda del sudeste asiático, con dos caras diferentes: la más antigua, con una fantástica arquitectura thai y magníficos templos en Rattanakosin, el centro histórico, y la más moderna, con sus  rascacielos y terrazas con bar, hoteles boutique, spas urbanos, autovías y el Sky Train, una espectacular línea de metro elevado. 

Con una intensa vida nocturna, en Bangkok se mezcla lo más canalla de sus mercadillos, como el popular Pat Pong y sus (tristes) burdeles. Además de adornos florales, en ellos se exponen todo tipo de objetos, estampas y figurillas religiosas, pequeños amuletos, artesanías, telas y ropa, y también –como es habitual en toda Asia–, extravagantes alimentos (insectos, escorpiones, cocodrilos…) cocinados a pie de calle. 

Y es que los mercados populares –nocturnos, más exóticos– marcan el pulso de la ciudad. Hay muchos, pero en fin de semana, el mercado de Chatuchak es el más grande de Bangkok y uno de los mayores del mundo. 

Para algunos, el “‘picoteo” de puesto en puesto es uno de los atractivos de una visita a Bangkok. Sin olvidar la variada oferta de sus restaurantes, con sugerencias de todo el planeta junto a las de su renombrada gastronomía. La auténtica cocina Thai, mucho más picante que la de exportación, es rica en especias y combina una gran variedad de sabores entre los que destacan mariscos y verduras

Sin duda, los puestos de comida callejera son una buena opción para degustar la gastronomía tailandesa, calificada por muchos como una de las más exquisitas del mundo aunque a mí no me lo pareció. Tienes muchísimo para elegir aunque abunda el Pad Thai, a base de fideos, huevo, gambas y zumo de tamarindo; los elaborados con curri verde, o el pa-nang, solo apto para amantes del picante.

Sky Bars: en lo alto de muchos rascacielos hay bares y/o restaurantes que además del menú, ofrecen unas vistas fantásticas sobre la ciudad. En los más formales conviene reservar pero en casi todos está prohibido entrar en pantalón corto o sandalias. Entre las zonas de Siam, Silom y Sathon se congregan la mayoría de restaurantes y bares con azotea, rooftops y/o sky bars de la ciudad.


Este fue mi itinerario por Bangkok.

Tomé un  Ferry desde Sathorn Ferry Port  hasta la parada de Tha Tien.

Gran Palacio

Estaba parcialmente cerrado por los preparativos del cumpleaños del Rey de Tailandia, pero pude ver parte. Es un gran recinto repleto de templos, capillas, monumentos y estatuas budistas, de formas estilizadas y ornamentado hasta el más mínimo detalle, que en su conjunto desprende un refinamiento y una majestuosidad realmente deslumbrantes. 

El templo más destacado de todo el recinto es el Templo del Buda Esmeralda (Wat Phra Kaew), el lugar donde se guarda y se venera la estatua sagrada de Buda que se cree que tiene influencia sobre la suerte del reino de Tailandia. Todo dorado, recibe más de 8 mill. de visitas anuales. 














Wat Pho

A unos 15 min. caminando está el Wat Pho, templo más abarcable y relajante y menos concurrido, lleno de pagodas y con elementos tan interesantes como el enorme buda y chapado en oro recostado de 46m de largo y 15m de alto, siendo el mayor y más antiguo de Tailandia. Tiene los ojos y los pies incrustados de nácar.

En el recinto de Wat Pho, además de otros templos y capillas, se conservan más de 400 estatuas de Buda de gran valor, y el lugar se considera al mismo tiempo la universidad más antigua de Tailandia y el principal centro mundial del masaje tailandés.











Wat Arun 

Para ir (y volver) es necesario tomar un ferry desde el muelle de Tha Tian, justo en frente junto al Gran Palacio. 


El Wat Arun (Templo del Amanecer) está en la orilla del río Chao Phraya y se compone de una imponente pagoda flanqueada por cuatro pagodas más pequeñas en las esquinas. Los delicados mosaicos y los brillantes dorados alcanzan su mayor resplandor con el  sol del atardecer. La verdad es que me encantó. Precioso.










Después fuimos caminando hasta el Mercado de las Flores de Pak Khlong Talat, el mayor mercado de flores de Tailandia (y dicen que uno de los más grandes del mundo), un lugar relativamente poco visitado por turistas y que sirve también para descubrir parte de la vida cotidiana de Bangkok. Había poca gente. Bonito y nada caótico, especialmente colorido y aromático, es un espectáculo con cientos de puestos de venta repletos de flores de todo tipo: por el estallido de color y el intenso perfume merece la pena una visita.





Chinatown

Seguimos caminando hasta el barrio de Chinatown, una de las mayores comunidades chinas fuera de su país en Asia.  La comunidad china llegó a Bangkok en el S. XVIII para construir la capital en Thonburi pero con el traslado a Rattanakosin, tuvieron que bajar al sureste en torno a la avenida Yaowarat. También hay una pequeña comunidad hindú (Little India).

Instalada en un barrio fuera de la ciudad antigua amurallada allá por el S. XVIII, esta comunidad  estableció su centro de comercio en lo que hoy es la calle Yaowarat y aledaños. Paseando por este barrio creerás haberte trasladado a China. Sus vecinos siguen manteniendo sus viejas tradiciones, sus viejos edificios y templos, su  mercadeo y su gastronomía. Mercados callejeros, puestos de comida, restaurantes, tiendas de oro y una actividad incesante en constante movimiento.








El Buda de Oro o Wat Traimit en el corazón de Chinatown, una estatua de la época de Sukhothai (S. XIII), de un valor incalculable: 5,5 toneladas de oro macizo componen la figura de este impresionante buda sentado de más de 3m. 
Cubierto de yeso durante el tiempo de las invasiones birmanas fue redescubierto a mediados del S. XX, cuando una rotura accidental dio paso a la inmensa sorpresa de su brillante interior. Se ubica en el templo que culmina el final de la calle principal del Barrio Chino, abierto todos los días desde 8am a 5pm. Es el Buda de oro más grande del mundo.







Tras un paseo a fondo por las calles y mercados de Chinatown, subimos a un modesto roof-top cubierto de un hotel cercano, el Grand China Hotel, en medio de un diluvio tremendo y un calor asfixiante. Regresamos a nuestro hotel a darnos un masaje tailandés y cenar en su terraza, con una excelente vista nocturna de  Bangkok... y una piscina al alre libre con el agua... fresquita.

Cansancio acumulado del viaje y jet-lag interesante. Para ser solo el 1er dia, no estuvo nada mal.





DÍA 2

Había contratado con el operador local-español Mundo Nómada una excursión (90 eur pp) a Ayutthaya que incluía el Mercado de Mae Klong sobre la vía del tren y el Mercado Flotante de Damnoen Saduak. Esmeralda, la guía tailandesa, hablaba perfecto castellano y fue muy simpática. 

Al final, el tour duró casi 12h porque finalmente nos entretuvimos en una granja de elefantes en Pratu Chai, bastante triste, donde el grupo de cordobeses que iba en nuestra furgoneta, quería dar un paseo en elefante. Muy penoso, la verdad.

MERCADO DE MAE KHLONG (sobre la vía del tren)

El magnetismo de los mercados locales me atrapa en cualquier continente. 

En esta ocasión hablaré del Mercado Talad Rom Hoop en Mae Klong, que está atravesado por unas vías de tren en unos 200 m y que afectan a más de 300 puestos de venta. Un espectáculo. 

Disfruté mucho conociendo este antiguo mercado de pescado, a 70 km de Bangkok, famoso por el ingenioso sistema que los vendedores han creado y que no es nada caótico. 

Cuando en 1.905 se construyó la vía del tren, el mercado, en vez de trasladarse, siguió operando sobre la vía como lo hace hoy en día más de un siglo después.  Resulta llamativo que, a pesar de ser visitado a diario por miles de turistas, está dedicado solo al comercio local: es un mercado tradicional donde se vende carne, pescado, marisco, fruta y verdura.  

Aquí no hay souvenirs. De hecho, mientras lo visitas te das cuenta de que los vendedores no están contentos con el turismo, que no les compra nada y literalmente “estorba”.  Pero lo especial es que tanto los vendedores, como sus puestos y sus toldos ocupan la estrechísima vía ferroviaria, y cada vez que pasa un tren (entre 4 y 8 veces al día), suena una sirena 5 min. antes y todos los vendedores recogen sus tiendas en cuestión de segundos, con clara indiferencia. 

El convoy pasa muy despacio. Los turistas han de buscar un hueco con cierta dificultad. Es mejor ir pronto para ver el primer tren con menos afluencia de turistas,

Su atractivo turístico hace que esta sea una de las excursiones más típicas para hacer desde Bangkok, y que se suele ofrecer junto con las visitas al Mercado Flotante de Damnoen Saduak o al de Amphawa, y a las ruinas de Ayutthaya.

A las 8,30am pasó el tren y después todo quedó como si nada hubiera sucedido. Era su última parada.

Un lugar curioso y sorprendente.













MERCADO FLOTANTE DE DAMNOEN SADUAK

A solo 15 km del anterior, haces un paseo en barca (muy) turístico por canales históricos del mercado flotante más famoso del país, por su tamaño, ubicación, variedad de productos y colorido. Aunque estos mercados han perdido popularidad con el tiempo, aún conservan algo de encanto y autenticidad. 

El origen data de 1868, cuando se creó un canal de 32 km para unir los ríos Mae Klong y Tha Chin. Los habitantes de la zona cavaron unos 200 pequeños canales y empezaron a surgir así los mercados flotantes. De los que siguen existiendo, los más conocidos son los de Amphawa, Taling Chan y, el que yo visité, Damnoen Saduak.
Hoy en día los mercados flotantes se han quedado como mercados lugares principalmente turísticos, pero durante décadas fueron parte de la vida diaria de los tailandeses hasta que las motocicletas sustituyeron a las barcas. 

Debido a la peculiaridad de este mercado, con tiendas en las orillas como en barcas, los artículos que se pueden comprar son básicamente ropa, regalos, artesanía, comida y bebida. Hay barcas con souvenirs, de pad thai, de helados, de fruta, de bebidas...

Afortunadamente llegamos pronto, pero cuando nos fuimos el lugar era ya casi impracticable. Una pena.












AYUTTHAYA

Continuamos nuestro tour en furgoneta. Un día es suficiente para conocer Ayutthaya, la antigua capital del reino de Siam, a unos 80 km al norte de Bangkok. 

En tren, en taxi con un precio pactado o en visita organizada, merece la pena madrugar para recorrer este conjunto histórico que consta de seis templos considerados Patrimonio de la Humanidad desde 1.991. 

Una de las imágenes más icónicas de Tailandia procede de este enclave arqueológico: la cabeza de Buda “guardada” por las raíces de una gran higuera. Desde su designación como capital en 1.350 hasta su devastación por el ejército birmano en 1.767, Ayutthaya llegó a tener unos 400 templos, palacios y arte a paladas. 

El recorrido apenas te permite apreciar aquel antiguo esplendor, aunque uno no deja de maravillarse ante la delicadeza de las tallas, la grandeza de las estupas y las prang (torres-relicario).

Con razón esta zona histórica es probablemente uno de los destinos más fotogénicos de Tailandia, No hay mucho más por ver. La antigua capital tailandesa de Ayutthaya (S. XIV-XVIII) es, junto a Sukhothai, que no visité, el lugar donde dicen se encuentran las ruinas históricas más espectaculares de toda Tailandia: enormes torres de estilo jemer, estatuas de Buda de todos los tamaños y posturas, bajorrelieves, elegantes estupas con forma de campana coronadas por una aguja.

El Wat Maha That es uno de los lugares más famosos y visitados: el buda en el árbol. Es uno de los templos más afectados por la invasión birmana, pero esta maravilla de la naturaleza lo hace realmente especial. Cuenta la leyenda que esta cabeza de buda decapitada por los birmanos cayo a los pies de este árbol que la protegió entre sus ramas y raíces. Esta historia sostiene que el árbol creció alrededor de la cabeza de Buda durante el período en el que el templo quedó abandonado, protegiéndola con sus raíces a medida que iba creciendo, respetando su rostro, e incluso levantándola a unos centímetros del suelo.

 










El Wat Phra Si Sanphet es famoso por sus tres ‘chedis’ (estupas), tan icónicos de Ayutthaya. Es además uno de los lugares más sagrados de la zona porque formó parte del palacio real cuando Ayutthaya era capital del reino de Siam y además sirvió de inspiración para el Wat Phra Kaew de Bangkok. Fue el templo más grande de la ciudad y albergaba un buda erguido de 16m recubierto con 143 kg de oro que los birmanos fundieron cuando arrasaron la ciudad.







 



 


Justo al lado del Wat Phra Si Sanphet se encuentra el Wat Phra Mongkhon Bophit, que guarda en su interior uno de los mayores budas de Tailandia, con 12,5 m. Estaba en obras.



 

El templo Wat Yai Chai Mongkon, de 1.357, merece mucho la pena. A mí me encantó este templo... tenía algo especial.











Después, mientras el grupo de turistas cordobeses que venía en nuestra furgoneta, quiso parar en una cercana granja de elefantes (Pratu Chai), por cierto, del todo lamentable, visitamos los alrededores cerca del Wat Pra Ram, otro templo con una icónica torre bastante deteriorada.






Para terminar el día, después de que la excursión nos dejó a las 19h en nuestro hotel, visité otras 2 zonas de Bangkok:

Canal Klong Ong Ang (Damrong Sathit bridge) 

Se encuentra entre los barrios de Chinatown y Phahurat (Indio). Fue creado en 1783 y su nombre significa “el canal de la cerámica”. Con los años se fue degradando hasta convertirse en un canal muy contaminado al que pocos se acercaban. 

Recientemente, el gobierno tailandés decidió empezar a limpiar los canales y el Klong Ong Ang sufrió una transformación increíble: ha sido modernizado y transformado y es una calle peatonal muy agradable por la que pasear. Eso ha provocado que los fines de semana, empezando los viernes, desde las 16h. el canal se transforma en un gran mercado de objetos de todo tipo y comida al que acuden muchos locales. Es el “Little India” de Bangkok, pero con restaurantes tranquilos y agradables.



Llegamos tarde, casi todo estaba ya cerrado, así que improvisamos fuimos a Kao San Road, visita que tenía programada para nuestra última noche en Tailandia.

Khao San Road y aledaños

Es la zona mochilera por excelencia de Bangkok. Guesthouses, bares, clubs, restaurantes, tiendas,  tatuajes, happy hours… y gente bailando y bebiendo en las terrazas.

Es una zona a rebosar y super-ruidosa, pero pasear por la calle arriba y abajo y sentarse a tomar unas cervezas Singhas bien fresquitas mientras observas la fauna de turistas, no tiene precio. 

Ver para creer, superó por mucho lugares similares que había visitado en otros lugares del mundo. Muchos locales pegados unos a otros con la música a tope y, lo peor, con una legión de pegajosos camareros a comisión que ocupaban la calle para ofrecerte sentarte en alguna de las terrazas.

Un espectáculo atosigante al que le sacas provecho… simplemente contemplando la locura del ambiente mientras disfrutas sentado de una buena cerveza.









DÍA 3

Este día lo dedicamos a visitar lugares de Bangkok que nos quedaban pendientes, una pena que algunos estaban cerrados por operar solo en fin de semana, algo que debes de tener en cuenta...

LOS KHLONGS DE BANGKOK

Nadie debe perderse una ruta por los khlongs o canales fluviales de Bangkok. 
Ves “otra ciudad” lejos de los rascacielos, de los atascos y del bullicio. Escuelas, templos, restaurantes, tiendas, casas sobre pilotes... 

Una ciudad paralela flotante que vive a merced del río
Me pareció muy curioso el sistema de esclusas que tienen y que obligan a las embarcaciones a hacer cola para esperar que se abran o se cierren.

Alquilé por unos 65 eur (y 1,5 horas) un long tail boat (barco de popa larga) privado en el muelle de Sapham Taksin (Skytrain, Silom line) para recorrer los khlongs y su laberinto de canales serpenteantes.













Al bajarnos en la zona del Gran Palacio, negociamos un tuk-tuk para ir a ver tres lugares que me interesaban:


WAT SAKET (Monte Dorado)

Un pequeño monte con un templo y una estupa gigante en lo alto, que estaba en obras.
Ofrece unas vistas estupendas de la parte antigua de la ciudad, aunque también se puede apreciar la zona de los rascacielos. Mejor ir temprano o tarde ya que debes subir 300 escalones y si el sol aprieta puede ser algo duro.


 






WAT SUTHAT

Pasa desapercibido para muchos turistasTemplo con vínculos hinduistas y uno de los templos más apreciados por los tailandeses, bastante menos masificado que otros más populares: armonía y tranquilidad. Se agradeció. 
Este magnífico templo, de enorme belleza arqutectónica, contiene en su sala principal un venerado Buda de bronce de 8m procedente de Sukhothai, de donde llegó vía fluvial.







Frente al complejo del Wat Suthat, se encuentra el famoso columpio gigante pintado de color rojo. Es lo que queda de la estructura de un columpio construido en 1784. Con 22m de altura, fue usado durante años para una ceremonia Brahmánica una vez al año, en agradecimiento a las buenas cosechas y en honor a Shiva. 

Consistía en que varios hombres se columpiaban para tratar de coger una bolsa llena de monedas sujetada en uno de los pilares. La ceremonia duró hasta 1935 y fue suspendida por los numerosos accidentes que se fueron produciendo cuando se celebraba el ritual. En 2007 el columpio gigante original vivió la última reforma, realizada con madera de teca de más de cien años de antigüedad. Actualmente la estructura original se conserva en el Museo Nacional.



KING POWER MAHANAKKON

Para evitar quedarme sin entradas o aguantar largas colas, había comprado por internet dos entradas para visitar el rascacielos del King Power MahaNakhon en el distrito financiero de Silom, toda una obra de arte urbana que te deja embobado con un diseño único: una fachada irregular con una especie de cubos desplazados que crean huecos en la fachada. 

Coges un ascensor que te lleva en menos de un minuto al piso 74, donde se encuentra el observatorio interior; desde allí, podrás subir al piso 78, donde está el Skywalk, un mirador a 314m de altura, el más alto de Tailandia, donde te sorprende la espectacular vista de 360 grados de Bangkok. Y tienes la pasarela de cristal que te permite caminar sobre el vacío a 310m. 

Impresionante, pero estaba diluviando y la terraza exterior estaba cerrada. Una pena.





 




MERCADO NOCTURNO DE PATPONG

Quizás venido a menos, es famoso para comprar cualquier cosa en Bangkok. Desde baratijas hasta antigüedades, es conocido por ser el mercado de imitaciones más interesante de la ciudad y cada noche se llena de turistas y locales dispuestos a comprar, negociar o simplemente pasear. Se encuentra en el barrio de Silom y puedes llegar en el Sky Train (línea Sala Deam). De 18h hasta la medianoche.

Había también bastantes burdeles, algunos con puertas abiertas y con chicas muy jovencitas... triste.

La mayoría de productos del mercado de Patpong son falsificaciones de todo tipo desde ropa hasta electrónica, el regateo está a la orden del día y es aconsejable no pagar más del 60% del precio inicial que te dé el vendedor.

Una experiencia que no pude tener en Bangkok fue ir al inmenso y bullicioso Mercado de Chatuchak, uno de los más grandes del mundo pero que se monta solo los fines de semana. 

No me coincidió así que no lo pude visitar. Con una superficie total de 140.000 m² y más de 10.000 puestos, no es de extrañar que cada sábado y domingo lo visiten unas 200.000 personas. 

Era de noche y no paraba de llover, así que decidimos ir a los cines del centro comercial MBK donde "lo más interesante" era la nueva entrega de Dead Pool 3 en una increíble sala vip en la que casi podías estar totalmente tumbado, con manta y todo. Nunca había visto nada igual. En inglés subtitulada en tailandés

DÍAS 4 y 5

NORTE DE TAILANDIA: CHIANG RAI Y CHIANG MAI

Tomamos un vuelo con Air Asia de Bangkok directo a Chiang Rai (en vez de a Chiang Mai) para cubrir una zona a la que muchos van en una larga excursión de día completo desde Chiang Mai (más de 3h por trayecto). Un acierto.

El norte de Tailandia, con unos paisajes preciosos, es una experiencia completamente diferente al resto de zonas: tiene un magnetismo especial, con sus montañas verdes, colinas selváticas, y una mayor espiritualidad reflejada en cada rincón

La pena es que nos llovió sin parar los 4 días que estuvimos por allí.

El norte es el centro cultural, religioso y artístico del país y, por esa razón, su geografía está cuajada de templos y pueblos de artesanos. Si Chiang Mai muestra un panorama de flamantes hoteles y restaurantes, 

Chiang Rai es la puerta del Triángulo de Oro, de la Tailandia rural y de la naturaleza más pura y es el lugar ideal si lo que buscas es huir de aglomeraciones.
Debido a que se quedó fuera de las principales atracciones turísticas en Tailandia, su ritmo de vida es mucho más pausado. En cualquier caso, la afluencia de viajeros va in crescendo. 

Mi plato favorito de todoel viaje fue el Khao Soi, una sopa de fideos típica del norte de Tailandia. Elaborada con leche de coco, especias, tamarindo, azúcar de palma, salsa de pescado, pollo y picante a tu gusto.

Algo en común entre Chiang Rai y Chiang Mai: en las calles es complicado caminar por las aceras debido a los enormes árboles que entorpecen el paso y rompen las aceras con raíces gigantescas.



CHIANG RAI

Chiang Rai se encuentra a unos 200 km (3h) de distancia de Chiang Mai y para llegar a ella puedes optar por diferentes alternativas. Todo va a depender de la ciudad de la que partas

Yo llegué al aeropuerto de Chiang Rai en un vuelo directo desde Bangkok, muy temprano. 

A través de mi hotel (Nak Nakara) reservé un transporte privado para, nada más aterrizar y aprovechando que el aeropuerto está más alejado hacia el norte, nos llevasen a tres interesantes lugares: el Triángulo Dorado, Wat Huay Pla Kang, Wat Pong Seua.

Tours de Chiang Mai a Chiang Rai

En mi opinión, puede que no sea buena idea, salvo que dispongas de mucho tiempo, visitar Chiang Rai en un tour desde Chiang Mai: 3 horas por trayecto para ver solo un par de templos (Azul y Blanco) y un lugar (que no visité) llamado Casa Negra (Baan Dam Museum), que es como un museo de arte, con instalaciones hechas de animales disecados, en fin.

De Chiang Rai, en el extremo norte de Tailandia, entre el Mekong y las montañas, dicen que probablemente es la provincia más bonita del país, además de un práctico paso a Myanmar y Laos. 

Chiang Rai no cuenta con un centro histórico realmente bonito, pero sí con algunos de los templos más originales y sorprendentes del país. Cuando uno visita Chiang Rai, además de pasear por lo que es la ciudad en sí, se encuentra con originales templos y, sobre todo, con unos fantásticos y verdes alrededores montañosos.

A diferencia de su vecina Chiang Mai, esta ciudad es mucho más tranquila, con menos turistas, más naturaleza y más riqueza étnica y cultural. La región se encuentra cercana al Golden Triangle o Triángulo del Oro, que visité nada más llegar al aeropuerto de Chiang Rai, durante una mañana lluviosa.

EL TRIANGULO DEL ORO

Lo programé deliberadamente para salirme un poco de la ruta más trillada, consciente de que no es algo realmente imprescindible en un primer viaje a Tailandia. 

El “Golden Triangle” es el nombre con el que se conoce la zona montañosa donde confluyen Tailandia, Myanmar y Laos: “Triángulo” por ser el punto de encuentro de tres países, Y “Oro” porque era el sistema de pago que usaban los primeros comerciantes de opio.

El cultivo del opio comenzó a finales del S. XIX cuando las poblaciones tribales que practicaban el cultivo de la adormidera (planta de la que se obtiene el opio) migraron desde el sur de China hasta las tierras altas del sudeste asiático.

A principios de la década de 1940 el Triángulo de Oro de Tailandia, Myanmar y Laos producía poco opio, pero la supresión de los cultivos en China y después en Irán, en 1955, provocaron que el foco de la producción mundial de opio se desplazara a esta región montañosa del sudeste asiático, donde llegó a ser de más del 70 % del opio vendido a nivel mundial (gran parte del cual se refinaba para obtener heroína).

En las últimas décadas el cultivo y comercio de opio en el Triángulo de Oro se han reducido drásticamente en los tres países y, en el caso concreto de Tailandia, se prohibió en 1959 y hace ya muchos años que prácticamente se ha erradicado.

Comencé visitando Chiang Saen, una tranquila población sin turistas junto al río Mekong, pero que durante los siglos XIII-XV fue una de las ciudades más importantes del reino de Lanna. Un paseo junto al río y visitar el mercado central de Sinsombun, fue suficiente.







Luego fuimos a Sop Ruak, epicentro y centro neurálgico del Triángulo de Oro, pueblo que se encuentra justo en el punto donde el río Ruak desemboca en el Mekong, formando las fronteras naturales que delimitan Tailandia, Myanmar y Laos.

Junto al río, en el punto que ofrece una mejor panorámica, hay un mirador que permite contemplar un pedacito de los tres países al mismo tiempo. Es un espacio que, vistas aparte, es llamativo por sus templos, altares y estatuas budistas, un conjunto en el que destaca especialmente un enorme Buda dorado que corona un templo sobre una gran estructura en forma de barco.









Dimos un paseo de 1h en barco por el Mekong, que permite ver desde más cerca un pedacito de Myanmar y Laos, y nos detuvimos una media hora -sin visado- en territorio de Laos para ver un triste, pequeño y desierto mercado de souvenirs.

Me llamó mucho la atención, las torres de viviendas que estaban construyendo en el lado de Laos, en medio de la nada...

 










En Sop Ruak hay dos museos dedicados al opio: el mejor, el Hall of Opium (estaba cerrado) y el que visitamos, House of Opium, más pequeño, que informa sobre la historia del comercio del opio en la región y muestra un montón de objetos relacionados con el opio (pipas, pesos, etc.). Muy interesante.




 

Seguimos 30 km al noroeste hasta Mae Sai, la frontera con Myanmar. Es la población que está situada más al norte de Tailandia. Es muy recomendable darse un paseo por la bulliciosa zona de mercados, un conjunto de callejuelas con todo tipo de tiendas. Estos lugares siempre me atrapan.



 

 



 


 





Desde Mae Sai es posible incluso cruzar la frontera a través del puente que lleva hasta la población birmana de Tachilek… con un permiso (10 usd). 


Por allí cerca estaba Tham Luang, la cueva donde en julio de 2018 quedaron atrapados 12 niños tailandeses, pero no la visitamos (hay un pequeño museo que recuerda lo sucedido).

Y ya de camino a Chiang Rai, paramos en Choui Fong, una plantación con unos bonitos campos de té. Un lugar muy turístico con un enorme parking pero muy fotogénico. Puedes catar varios tipos de tés o probar pastelitos. Sin más, una parada agradable para tomar algo y disfrutar del impresionante paisaje.








Evitamos visitar una tribu de las Mujeres "jirafa"... a quienes ya conocí en el Lago Inle en mi viaje a Myanmar. Estas fotos son del Museo del Opio. 





TEMPLOS DE CHIANG RAI Y ALREDEDORES

 Wat Rong Khun o White Temple (Templo Blanco). A pesar de ser un templo moderno (1.997), su aspecto rompedor lo ha convertido en uno de los templos más famosos y visitados de Tailandia. 
El color blanco nuclear de todo el conjunto, su arquitectura surrealista, sus numerosísimas estatuas y los sorprendentes frescos de su capilla principal, hacen que sea algo único

Más fotogénico es imposible.

Llegamos pronto y aún no habian llegado los autobuses de turistas desde Chiang Mai. Increíble verlo sin apenas gente.

El acceso principal al templo se hace a través del Puente del Ciclo de la Reencarnación, una metáfora para describir el paso de la vida a la muerte. A ambos márgenes de este puente emergen incontables manos blancas que parecen suplicar ayuda. Es muy efectista.

Es en realidad una estrambótica combinación de Hinduismo y Budismo… con cultura pop, ya que en su interior ves dibujos escondidos de personajes de ficción (que no se podían fotografiar) de El Señor de los anillos, Batman, Matrix, Doraemon, Madonna, Star Wars o Michael Jackson. Una verdadera rareza.

Sigue en plena construcción: el artista al mando de la obra dijo que no acabaría “la obra de su vida” hasta 2060 o 2070. 




 

 















 Wat Rong Suea Ten o Blue Temple (Templo azul). Se trata de un templo todavía más moderno que el Templo Blanco: no fue terminado hasta 2016 y es casi tan rompedor como aquél. Un color azul muy intenso –combinado con detalles amarillos– predomina en todas las edificaciones y estatuas. 

Cuenta con una gran imagen de Buda de 6,5m totalmente blanca, rodeada de murales azules muy distintos a los que acostumbran a decorar los interiores de los templos tailandeses. Un lugar espectacular, aunque lo ves enseguida.



 



 








 Big Buda (Wat Huay Pla Kung). A 8 km de Chiang Rai, es (muy) impresionante. Tres zonas diferenciadas.

o El Big Buda y su mirador. Un enorme buda de color blanco en lo alto de una escalinata, custodiado por gigantescos dragones. Para acceder al mirador tuvimos que coger un ascensor de pago. Las vistas desde aquí eran una pasada.
o Templo Chino de nueve alturas en forma de decágono. 
o Templo blanco 
 
















Hay muchos más. La “sobredosis” de templos en Chiang Rai es inevitable, pero algunos son preciosos:

o Wat Jed Yot, uno de los más tranquilos y bonitos de Chiang Rai. En esta zona se encuentran la mayoría de los restaurantes y hoteles por lo que te queda cerca.





o Wat Phra Singha, uno de los más antiguos y situado en pleno centro urbano. Tiene jardines alrededor y una estupa dorada.





o Wat Phra Kaew, construido de madera en su totalidad, es el más importante de Chiang Rai. Aquí se encontró la figura del buda esmeralda, actualmente exhibida en el Palacio Real de Bangkok.





Otros lugares para visitar en Chiang Rai son: 

o Mercadillos y callejones de pubs





o Clock Tower.




o Night Market, es el principal pasatiempo en la vida nocturna. Puedes comprar artesanía, ropa, souvenirs, ver música en directo y/o cenar. Además gran parte de la artesanía es fabricada por las tribus del norte del país. No había demasiada gente y se come por muy poco dinero.





DÍAS 6 y 7

CHIANG MAI

Salimos pronto de Chiang Rai en transporte privado (75 eur) rumbo a Chiang Mai, confiando en que fuese dejando de llover. 200 km y 3 horas. Paramos en el Templo Blanco y en Pha Soet Hot Spring, unos de los muchos pozos de aguas termales que hay por esa zona. Aprovechan para hervir huevos en cestitas y los venden allí mismo.
Anecdótico pero toda una curiosidad. Al lado, muchos puestos de venta para turistas…






Chiang Mai es la segunda ciudad más grande de Tailandia y,
a diferencia de Bangkok, no tiene tanto caos ni rascacielos. Es una ciudad más tradicional. Respiras tranquilidad. 

Además de los bulliciosos y abarrotados mercados nocturnos de la ciudad, los templos (no more!), sus callejuelas repletas de restaurantes, escuelas de cocina, tiendas y bazares, la antigua capital del reino de Lanna tiene un entorno precioso que merece la pena explorar. 

Existen multitud de excursiones de uno o varios días para descubrir los paisajes abruptos y conocer la vida de los pobladores de esas montañas.


Dicen que Chiang Mai es uno de los mejores lugares de Tailandia para quien desee sumergirse en el Budismo, entender sus enseñanzas y ritos y sobre todo comprender la vida monacal. Algunos templos de la ciudad ofrecen “charlas con monjes”, donde un monje o novicio de la casa atiende a cualquier pregunta.

Dos picos sagrados, el Doi Suthep y el Doi Pui, ambos accesibles y rodeados de una densa jungla, marcan el perfil de Chiang Mai. 

Los centros de recuperación de elefantes son otra de las grandes atracciones de esta zona. 
Los enormes paquidermos no han dejado de ser reclamo turístico. Me niego a abogar que su vida parezca más placentera gracias a estas granjas donde “se les cuida y protege”. Ni me lo planteé.





PLANES EN CHIANG MAI

No me dio tiempo a ir hasta el famoso Parque Nacional de Doi Inthanon, el más popular del norte de Tailandia situado a 80 km de Chiang Mai. "Quien mucho abarca, poco aprieta". Dentro de ese parque se encuentra la cima más alta de Tailandia (2.565m), coronada por dos grandes estupas que forman un espléndido mirador desde el que contemplar los entornos montañosos.

Parque Nacional Doi Suthep-Pui

Está formado por dos montes, el Monte Suthep y el Monte Pui, que se encuentran a solo 18 km de Chiang Mai. Había dos lugares interesantes a visitar (mejor en coche que en moto) y a través de mi hotel contraté un transporte privado durante 5 horas para visitar este área. 

La pena solo fue que estaba muy nublado. 

Circulamos por estrechas carreteras entre bosques montañosos con una espesa niebla, tocando el claxon todo el rato para evitar un choque frontal.


 

Pueblo Tribal Khun Chankian Hmong

Muy auténtico e interesante. Si se sigue por la agradable carretera rodeada de bosque que lleva al Wat Phrathat Doi Suthep, pasando por el Palacio Phu Ping y el camping, hasta al final de la carretera (unos 15 km más) se puede llegar al pueblo de la tribu Hmong Khun Chankian. Los últimos 3 km de carretera no están asfaltados así que pueden ser un poco complicados en moto. 

En Tailandia hay muchas etnias distintas que son bastante pobres. Los hmong son una de ellas y habita en las montañas del sur de China, norte de Tailandia, Vietnam y Laos. Se calcula que son entre 4 y 5 millones. Tienen su propia cultura, arte y tradiciones familiares, su propio idioma (se parece más al chino que al tailandés). 

Pese a estar a solo 22 km de Chiang Mai, este pueblo es bastante auténtico y no muy visitado. Disfruté.








 









Pueblo Tribal Hmong Doi Pui

Otro poblado diferente. Muy turístico y quizás no merece la pena. Paramos porque estaba en la ruta y para confirmar lo que ya había leído… muy enfocado a los turistas que llegan de Chiang Mai. Una calle en cuesta plagada de puestos... bastante desangelado por el día que hacía.

 

 




Wat Phra That Doi Suthet

El templo más famoso de Chiang Mai, a 1.073m con unas vistas espectaculares de la ciudad (que no pude ver por las nubes). 

Es un lugar imprescindible... con 300 escalones para subir. 

Impresionante, con su chedi dorado, sus intrincados detalles y sus espectaculares vistas panorámicas. 

En el templo hay un centro budista llamado Five Thousand Years que ofrece cursos de meditación.








 





Centro de Chiang Mai 

Aproveché para hacerme un tatuaje en el tobillo.

 

Dicen que Chiang Mai tiene una de los centros urbanos más bonitos de Tailandia, con un montón de callejuelas con pequeños templos y comercios dentro de un enorme recinto amurallado cuadrado con 4 puertas de acceso que contiene la mayoría de templos importantes… 

A mí no me pareció para tanto pero sobre todo se disfruta respirando su atmósfera, descubriendo callejuelas, mercados, bares, tiendas o restaurantes con encanto. Problema?: todo está muy disperso y hay que caminar bastante.




Al atardecer, la gente se desplaza hacia los mercados nocturnos, Los principales -pero debe de coincidirte el día- son el Saturday Night Market y Sunday Night Market, aunque el Night Bazar abre a diario y es muy animado, con todo tipo de artesanías, ropa, joyas y productos locales, y una gran variedad de puestos de comida con muchas opciones de comida tailandesa. Música en directo, interesante.

Muy cerca está el Kalare Night Bazar.








 



 


En Chiang Mai hay más de 300 templos pero solo visitamos uno: el Wat Phra Singh. Sobredosis.





Al día siguiente, tomamos un vuelo directo con Bangkok Airways de Chiang Mai a la isla de Koh Samui.

DÍAS 8 y 9

ISLAS DEL GOLFO DE TAILANDIA

Koh Samui, Koh Phangan y Koh Tao son las tres islas principales en el Golfo de Tailandia. Aunque comparten belleza (aguas templadas y cristalinas con una extraordinaria gama de azules, turquesa, ámbar o verdoso, con litorales de arena blanca), tienen diferencias.

La comunicación entre islas es fácil con ferrys (caóticos e impuntuales) y las tres ofrecen alojamientos de todo tipo, muchas actividades y, para quien lo desee, buenas opciones de “fiesta”, en alguna isla más que en otra. 


KOH SAMUI

Si Phuket es la isla tailandesa más grande y turísticamente más desarrollada, Koh Samui rivaliza directamente con ella. Comparte muchas de sus características: su tamaño es notable y tiene muchas carreteras, comercios, resorts gigantescos, hospitales y un sinfín de bares, sin olvidar que hay una buena cantidad de playas, algunas muy masificadas y otras más retiradas.

Una de las razones del grado de desarrollo de Koh Samui es que se puede llegar a ella en avión desde Bangkok y otros lugares como Chiang Mai. Pero volar allí es no es especialmente barato porque Bangkok Air tiene la exclusiva. Otra opción sería ir hasta Surat Thani y desde allí en ferry. Más barato, pero más largo y pesado.

Yo volé a Koh Samui (la única isla con aeropuerto) directamente desde Chiang Mai. Es una isla de 25 km de largo por 21 de ancho, con más de 40.000 hab. Su tamaño es p.e. inferior a la mitad de la isla de Ibiza por lo que una moto es necesaria. 

Famosa por la belleza de sus paisajes y naturaleza, tiene demasiado turismo y, los que la conocen bien, dicen que ha perdido cierto encanto por la masificación.  

Lo que leí de ella me causó cierto rechazo… por el perfil general del turista que acude (que coincide con el que quiere más tranquilidad) y porque está demasiado preparada para el turísmo, con grandes hoteles, es menos hippie y hay más "jubilados" (con perdón).

Por eso planifiqué tomar un ferry de 1,5h a Koh Tao para estar allí 2 noches nada más aterrizar en el aeropuerto de Koh Samui. Después de Koh Tao estuve otras 2 noches en Koh Phangan, para mí mucho más interesante que Koh Tao.

El aeropuerto de Koh Samui es sorprendente, con muchas zonas al aire libre y areas de descanso junto a la misma pista.





KOH TAO

Llegué en un abarrotado ferry desde Koh Samui. Casi 2h de trayecto.

Koh Tao (“isla de las tortugas”) es una pequeña isla de unos 3.000 habitantes y solo 21 km2 que no tiene más de 10 km de norte a sur, y unos 3 km de ancho. 

Famosa por ser el centro de submarinismo más popular de Tailandia, es una isla con no demasiado desarrollo turístico. 

Gran parte de su costa está repleta de pequeñas bahías y playas donde apenas hay unos pocos resorts perdidos. 

Pero algo ha ido cambiando: llega ya mucho turismo, hay mucho tráfico de motos y han proliferado tiendas, restaurantes y centros de masaje y buceo hasta una cierta saturación. Le resta encanto. Los ferrys llegan a Koh Tao abarrotados con cientos de turistas cada día.

Asalvajada pero no tan cautivadora como esperaba, Koh Tao podría evocar un poco a Holbox solo que tiene mucho más barullo que la isla mexicana que visité en enero 2024. 

Hay unas 20 playas (bastante pequeñas salvo la de Sairee) para elegir, tapizadas con arena blanquísima y aguas turquesas con unos fondos marinos repletos de vida pero con mucho coral ya muerto en las zonas donde se hace snorkel masivo. Una pena.

La preciosa isla de Koh Tao es la pequeña de sus hermanas Koh Phangan y Koh Samui. Junto con Koh Phangan, es una de las más populares entre el turismo mochilero gracias a sus cursos de buceo a un precio imbatible. Es una meca mundial de submarinistas. La isla cuenta con casi de todo: supermercados, cajeros automáticos, restaurantes y bares de todo tipo y espectáculos de ladyboys (transexuales).

La temperatura del agua se mantiene constante alrededor de 29 °C. Está a unas 5h de navegación de tierra firme, lo que garantiza que no lleguen demasiados curiosos "a pasar el día" pese a estar a solo 2h en ferry desde Koh Samui o a 30 min. de Koh Phangan.

El primer día llegué sobre las 14h en ferry desde Koh Samui, por la tarde-noche recorrí la estrecha calle interior paralela a la playa de Sairee para tomar conciencia del lugar, beber unas cervezas y olfatear el ambiente. Problema: Esta calle peatonal no lo es tanto: pasan continuamente motos en ambos sentidos y debes de estar atento. No era normal. Incómodo.

En temporada baja, Koh Tao resiste de momento a la masificación turística, mucho más agravada en temporada alta. La isla
es ideal si estás pensando en sacarte un curso de submarinismo. Las playas y alrededores de la isla son perfectos para el buceo: la isla cuenta con más de 60 escuelas de buceo en las que sacarte tu titulación.
Un curso básico de PADI cuesta sobre 250 eur: más de 7.000 personas al año se sacan aquí su título.
No vi nada claro alquilar en Koh Tao una moto y después tener que pagar por entrar a todas su playas, pequeñas y probablemente llenas de gente, así que decidí un cambio de estrategia: no aislarme en un hotel alejado y alojarme en la playa más grande y famosa: Sairee Beach, un precioso arenal de casi 2 km con aguas tranquilas y transparentes, que tiene, a menos de 30m de la costa, un arrecife de coral. Ofrece la puesta de sol más bonita de toda la isla. 
Quizás fuese en su día retiro relajado de los que buscaban tranquilidad absoluta, alejados de la fiesta nocturna, o un excelente buceo por tener algunos de los mejores fondos de Tailandia, ricos corales y variedad de fauna marina. El snorkel me pareció flojito en los 5 puntos en los que buceé on tubo.

Desde hace unos años Koh Tao ha instaurado su propia “Full Moon Party” y hace competencia a la de Koh Pha Ngan y su Full Moon Party original. 

Pero afortunadamente de momento en Koh Tao no encontrarás grandes discotecas ni calles largas llenas de bares al estilo Phuket. Lo que se lleva son pequeños bares, garitos de playa, y fiestas playeras.

 

 


 

 




El segundo día, alquilé muy temprano por 90 eur y 5 horas un Long Tail boat privado para dar una vuelta completa a la isla en marea baja. 

Visité lo primero Koh Nang Yuan: tres pequeñas islas privadas, justo al lado de Koh Tao, alineadas a escasísima distancia: las de los extremos son pequeñas montañas selváticas sobresaliendo del agua, mientras que la de en medio es diminuta, pero las tres unidas por unas franjas de arena que desaparecen bajo el agua en marea alta. 

Son propiedad del Departamento del Tesoro Tailandés y actualmente está alquilada y operada por Nangyuan Island Dive Resort, que cobra por ello (250 THB = 7 eur).

Es un paisaje precioso, Parque Natural,  imprescindible y a escasos 15 min. de Koh Tao. Pero hay que visitarla temprano y con pocos turistas, claro. 

Por desgracia, el coral de sus aguas está muerto… Hay que subir a un icónico mirador en una de las islas y tuvimos suerte: por haber ido pronto subimos al mirador y no había nadie… y cuando nos marchamos de este bonito lugar tras un merecido baño, había ya cientos de turistas que habían llegado después, haciendo largas colas para subir al mirador, que estimamos en más de 1,5 hora de espera. Un horror.

Y el encanto desapareció de repente.

 









Pude ver todas las playas de Koh Tao, parar en las que quise (sin pagar), bucear en los mejores puntos y beber cervezas de la nevera del barco.
Otras opciones, menos interesantes salvo por precio, eran ir en un barco grande (foto) con 2 opciones: 25 pasajeros o 40 pasajeros, parando donde te digan, con música y barullo. Ni color.

De todas formas, los corales de Koh ao fueron algo decepcionantes frente a la expectativa: hay zonas arrasadas si haces snorkel. Si buceas con botella, seguro que habrá zonas increíbles.





 


 







Ya había hecho snorkel viendo tortugas en muchos lugares del mundo, en especial en Fernando de Noronha (Brasil) y en Nosy Be (Madagascar), y en Koh Tao tuve de nuevo un sorprendente y emocionante encuentro con estas gigantes. Un lujo. También pude ver "Baby Sharks", una especie de tiburones de arrecife, marrones, de tamaño pequeño (0,5 m).



En resumen, Koh Tao me gustó pero, salvo Sairee, una playa muy larga, el resto de playas aisladas son más bien pequeñas y lucen más vistas desde el mar. 
Algo que no sucede en Koh Phangan, que sin lugar a dudas me gustó más. Creo que Koh Tao puede que ya no sea nunca lo que fue hace años y que cada vez la visita más gente alentada por el boca a boca de un turismo atraído por la fama de una isla que puede estar comenzando su declive. 

Conocimos a un español, Ismael, que regenta un bonito local en Koh Tao recien abierto hacía solo 1 mes: Ibiza Beach Club. Siempre se dice "donde fueres, come lo que vieres", pero agradecimos, la verdad, poder comer buenas tapas españolas con una Mahou junto a la arena y música chill-out. Algo caro para ser Tailandia.


 



DÍAS 10 y 11

KOH PHANGAN

Para mí, toda una sorpresa, más interesante que Koh Tao. Leí que Koh Phangan se había convertido en una de las principales opciones para expatriados nómadas digitales que buscan un lugar económico para trabajar en remoto mientras viven en un paraíso tropical. 

La isla no está muy desarrollada a nivel turístico, lo que la hace más atractiva y tiene el tamaño perfecto, con menos de 200 km2 es casi 10 veces más grande que la diminuta Koh Tao.

El mercado más popular es el mercado nocturno de comida Thong Sala, la capital de la isla, llamado Panthip Market, frente al muelle de los ferrys. Y el Phangan Food Court, a sólo 10 min. a pie, está abierto todos los días. No visité ninguno de los dos: ya acumulaba demasiado mercadillo.

Parece imposible no mencionar Koh Phangan sin recordar que es aquí donde Daniel Sancho confesó en agosto 2023 ser el autor de la muerte y descuartizamiento del cirujano colombiano Edwin Arrieta. Sigue preso en la cárcel de Koh Samui.

Con más de 30 playas, ésta es –solo en momentos puntuales- la isla con más fama de fiestera de Tailandia, aunque antes de reservar el hotel allí, me aseguré de que por fechas (5 y 6/agosto) no me coincidiera con la famosa Full Moon Party, una especie de rave que reune entre 10.000 y 30.000 personas en una playa. 

Desde finales de los 80, esta fiesta es muy conocida en el mundo mochilero. Tiene lugar cada mes en luna llena en loa playa de Haad Rin, así que si quieres tranquilidad huye de allí si tu estancia te coincide con luna llena. 
Foto de Internet

También hay otra fiesta famosa, las Half Moon Parties, que se celebran ya en la selva, una semana antes y después de la Full Moon Party.  

Las drogas están muy perseguidas en Tailandia y en estas fiestas hay mucha policía de incógnito.

Foto de Internet
La costa Sur es la zona más animada de toda la isla y a donde debe dirigirse todo aquel que busque vida nocturna. 

Y es que la mayor concentración de hoteles y hostales se encuentra en la costa sur a ambos lados de la playa de Haad Rin

Fuimos en moto a verla y me encantó, no había nadie y costaba imaginarse a casi 30.000 personas de fiesta. Preciosa, muy recomendable.











Yo me alojé en la otra punta: en la playa de Chaloklum, una de las más populares del norte de la isla. Su suave arena blanca está rodeada de montañas escarpadas y palmeras, con varios restaurantes. 

Fue donde reservé mi alojamiento para 2 noches, un lugar tranquilo en una cabaña elevada rodeada de árboles (Baan Moon Chan House).




Nada más llegar, desde allí tomé una lancha privada para visitar la idílica Bottle Beach, a 20 min..

Una preciosa y tranquila playa de arena blanca y fina con aguas azules y transparentes, rodeada de montañas, selva y palmeras.
 
Se dice que es la playa más bonita de la isla. 

Hay tres formas de acceder a esta playa aislada: tomar una lancha desde Chaloklum, caminar 2h por la selva o ir en 4x4 por un sendero rural. 





 







 

Al día siguiente alquilamos una moto (automática, 125 cc) por 250 baths (6,5 eur) por un día. No me pidieron ni carnet de conducir ni el Permiso Internacional de conducir que había llevado por si acaso. Eso sí, hubo que dejar un pasaporte, algo que no me hizo ninguna gracia. No me ofrecieron dejar una fianza en metálico en su lugar, como a veces pasa. Firmé un contrato muy básico y listo, con 2 cascos. Increíble. 

La experiencia fue una pasada, había muy poco tráfico y las carreteras eran buenas aunque a veces con fuertes pendientes.

Hicimos unos 80 km en total, nada peligrosos, salvo por conducir por la izquierda. Lo recomiendo (aunque no tanto en Koh Tao, una locura, con muchísima más concentración de motos). Yo hacía muchísimos años que no conducía en moto.

Al final, confirmé que me alojé en la mejor zona (el norte) de Koh Phangan: la costa norte, con un paisaje de fondo selvático de foto, y la costa éste acogen sin lugar a dudas las mejores playas, algunas de las cuales se encuentran incluso entre las mejores de Tailandia. Además, toda esta parte de la isla está poco explotada.  Otro acierto.

Estando allí, unos españoles nos recomendaron ir a una playa muy poco conocida… que resultó ser la que más me gustó de Koh Phangan. Se llama Zen Beach y fue algo extraordinario. Con un bar y un restaurante… y muy poca gente. Un rincón secreto.






 


La playa de Mae Haad está en el noroeste y es famosa por ser el lugar donde se encuentra el islote de Koh Ma, unido a la isla por una lengua de arena. 




Lo mejor, el mirador de un local encima de esta playa, se llama 420 Club Phangan, con un DJ y un ambiente ibicenco. Las vistas y la puesta de sol fueron Impresionantes.







DÍA 12

En Koh Phangan pudimos hacer un "late check-out" hasta las 15h. Así que pronto, por la mañana, usamos la moto para aprovecharla al máximo y conocer más lugares antes de devolverla. Fuimos a Salad Beach y Yao Beach, en el norte.
















Tras devolver la moto, nos despedimos de la playa donde estaba nuestro alojamiento, Chaloklum, antes de ir al embarcadero de Koh Phangan, una isla paradisiaca que me pareció super-recomendable.











El resto del día se presentaba muy ajetreado: por la tarde tomar ya el ferry a Koh Samui para volar de inmediato a Bangkok y pasar allí nuestra última noche en Tailandia.


En Bangkok me alojé en un coqueto hotel (Casa Nihtra) a solo 10 min. caminando a Kao San Road. Un acierto. Salimos a dar una vuelta y regresamos al hotel en tuk-tuk.







Al día siguiente nos esperaban 3 vuelos: 6h de Bangkok a Doha, 6,30h de Doha a Madrid y 50 min. de Madrid a Bilbao, con unas escalas justísimas. Nos salió todo bien. 

Fin de viaje y jet-lag tremendo los días posteriores.


2. EL BUDISMO EN TAILANDIA

El Budismo es la cuarta religión del mundo por número de fieles: unos 500 millones. Impregna toda la vida cotidiana y la cultura de Tailandia, donde se calcula que hay más de 40.000 templos. Visitarlos requiere ropa modesta, es decir, sin pantalones cortos que no tapen las rodillas o con camisas sin mangas.

El Budismo es la religión predominante en Tailandia, seguida por alrededor del 95% de la población. Es una parte central de la vida cotidiana, la cultura y la identidad nacional tailandesa. 

La forma de Budismo practicada en Tailandia es principalmente el Budismo de la escuela “Theravada”, la más antigua, y que se basa en las enseñanzas directas del Buda histórico, Siddhartha Gautama, nacido en Nepal, cerca de la frontera con India, en el 483 a.C., y que murió con 80 años. Ambas fechas son inciertas… pero en todo caso, hace unos 2500 años.

El Budismo llegó a Tailandia hace más de mil años, a través de la influencia de los monjes misioneros provenientes de Sri Lanka y otros reinos del sudeste asiático como Birmania (Myanmar) y Camboya. 

Durante los S. XIII y XIV, bajo el Reino de Sukhothai, el Budismo Theravada se consolidó como la religión estatal, una posición que ha mantenido hasta hoy. Los reyes tailandeses, desde entonces, han jugado un papel importante en la promoción y el apoyo del Budismo.

El Budismo se basa en las “Cuatro Nobles Verdades” y el “Noble Óctuple Sendero”, que enseñan el camino para liberarse del sufrimiento y alcanzar el Nirvana, el estado de iluminación. Los “Cinco Preceptos” son reglas básicas de ética:

1. Abstenerse de dañar seres vivos.
2. Abstenerse de tomar lo que no se ha dado.
3. Abstenerse de una conducta sexual inapropiada.
4. Abstenerse de decir falsedades.
5. Abstenerse de intoxicantes que nublan la mente.

Los monjes budistas en Tailandia, llamados “bhikkhus”, se depilan las cejas (y esto solo se da en Tailandia), son muy respetados y la orden monástica tiene un rol fundamental en la sociedad. 

Muchos hombres tailandeses aún se ordenan hoy como monjes por un tiempo, como un rito de paso cultural.  Pero hubo una época en que todos los hombres eran monjes budistas por un tiempo: todos los jóvenes (incluida la realeza) debían convertirse en monjes budistas, aunque solo fuera por un corto período de tiempo, antes de cumplir los 20 años. 

El Budismo en Tailandia no solo es una religión, sino también una fuerza cultural que influye en las festividades, la arquitectura (como en los templos conocidos como “Wats”), y las normas sociales. Además, el respeto por la jerarquía y la serenidad, características del Budismo, son valores profundamente arraigados en la cultura tailandesa.

En resumen, el Budismo en Tailandia es parte integral de la identidad nacional, con una historia rica y una influencia que incide en todos los aspectos de la vida tailandesa. 




5. EL TURISMO SEXUAL EN TAILANDIA

La situación es preocupante, lo vimos en Chiang Rai pero sobre todo en Bangkok, donde abundan los clubs en los que abiertamente se ofrecen los servicios casi en la calle o con clubs de puertas abiertas. No a los niveles de Pattaya, donde por las calles se ve a turistas con chicas muy jóvenes, sin ocultarse.

El turismo sexual en Tailandia es una realidad ampliamente conocida y controvertida que atrae a turistas de todo el mundo. Tiene sus raíces en la historia del país, particularmente durante la Guerra de Vietnam, cuando los soldados estadounidenses visitaban Tailandia en busca de entretenimiento: a lo largo de los años, esto se ha convertido en una industria significativa dentro del sector turístico.

Miles de personas, principalmente mujeres pero también hombres y personas transgénero, están involucradas en la industria del sexo en Tailandia. 
Según algunos informes, hay aproximadamente 250,000 trabajadores sexuales en el país. Y aproximadamente el 10% de los turistas masculinos que visitan Tailandia lo hacen con la intención de participar en actividades relacionadas con el turismo sexual.

A pesar de que la prostitución es ilegal en Tailandia, la industria del sexo opera de manera bastante abierta debido a la corrupción, la falta de aplicación de la ley y la aceptación social en algunas áreas. Esta situación facilita la explotación y el abuso de los trabajadores sexuales, muchos de los cuales son vulnerables a la trata de personas y otras formas de explotación.

El turismo sexual tiene impactos negativos en la sociedad tailandesa, incluida la perpetuación de estereotipos sobre las mujeres tailandesas y la normalización de la explotación sexual. Además, muchos trabajadores sexuales enfrentan estigmatización y discriminación, lo que limita sus oportunidades.


6. LA MARIHUANA EN TAILANDIA

Me llamó mucho la atención su venta directa en muchas tiendas y bares en los lugares que visité, con mucha publicidad por la calle (algo exagerado) y también mucha gente fumándola… con no demasiada discreción. 

La situación de la marihuana en Tailandia ha experimentado cambios significativos en los últimos años, especialmente desde junio 2022, cuando Tailandia se convirtió en el primer país del sudeste asiático en despenalizar el cannabis. Esto incluyó la eliminación de esta planta de la lista de drogas controladas, lo que permitió el uso y cultivo de la marihuana. 

Sin embargo, el gobierno tailandés impuso ciertas regulaciones para controlar su uso:

1. Uso médico: La marihuana se despenalizó principalmente con fines médicos y de salud. La venta de productos de cannabis para usos medicinales está permitida, pero requiere autorización del gobierno.
2. Cultivo doméstico: Los tailandeses pueden cultivar marihuana en casa, pero deben registrarse en una aplicación del gobierno. El objetivo es que el cultivo sea para uso personal y no para la venta sin licencia.
3. Restricciones al "uso recreativo”: Aunque la marihuana ya no es ilegal, su uso recreativo está técnicamente regulado. Está prohibido fumar en lugares públicos y se recomienda discreción para evitar problemas legales.
4. Control de productos derivados del cannabis: Aunque se permiten, como alimentos y bebidas, deben tener un contenido de THC (el componente psicoactivo de la marihuana) inferior al 0,2%.

En Tailandia comprobé que el cambio en la Ley puede haber generado cierta confusión entre muchos turistas, quienes creen erróneamente que, por la "despenalización", el consumo recreativo de marihuana está completamente legalizado en Tailandia. 

el consumo recreativo de marihuana en público no está permitido.
muchos establecimientos están autorizados para vender productos de cannabis, pero no es legal fumar en público ni en estos lugares.
se debe ser cauteloso con el uso, especialmente en áreas públicas.

5 comentarios:

  1. Gracias y enhorabuena por tu viaje, me van a ser muy útiles tus comentarios.

    ResponderEliminar
  2. ¡Interesante perspectiva sobre Tailandia, Oscar! Compartimos la idea de disfrutar de los destinos sin prisa. Nuestros viajes a pie son ideales para experimentar una conexión más profunda con cada lugar visitado.

    ResponderEliminar
  3. Que nivel de información, nada comparable con otros blogs, enhorabuena!

    ResponderEliminar